
Es casi de ciencia ficción, del mismo modo en que se usan los teléfonos celulares en la última película de Batman (The Dark Night) para encontrar al Guasón (Joker), se pretenden usar, en la vida real, para detectar armas nucleares. En otras palabras, los teléfonos celulares podrían detectar radiación y mandar una señal a una central, poniendo en aviso a las autoridades, indicándoles la localización de la fuente de radiación mediante la triangulación de la señal de distintos celulares en la zona.
Esta tecnología está siendo desarrollada en la Universidad de Purdue, en Indiana, EUA. La idea es lograr transportar la tecnología de los detectores actuales de radiación a una versión más pequeña y económica, tratando de mantener los costos en unos $50 dólares por unidad (por teléfono). Mientras más celulares tengan esta tecnología será más fácil la detección y la localización de las amenazas (como las "bombas sucias" diseñadas para esparcir radiación en una ciudad), razón por la cual se quiere presionar al Congreso estadounidense para que haga obligatorio el uso de estos detectores en los celulares del futuro.